La fauna de Capilla del Monte involucra, aproximadamente,
más de 200 especies de vertebrados, la mayoría aves. Esta gran diversidad
faunística le otorga a la ciudad un gran atractivo paisajístico, cualidad única
apreciada tanto por ornitólogos como turistas amantes de la naturaleza.
Por otro lado, las Sierras Pampeanas de Córdoba constituyen
una de las dos grandes “islas biogeográficas” que han diferenciado formas
propias de algunos géneros y especies de la fauna. Por ello, se las ha
declarado como una de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en
la provincia de Córdoba (AICAs)
Algunas especies de aves observadas en Capilla del
Monte: Arañero corona rojiza, naranjero y monterita cabeza negra.
Cabe aclarar que estas áreas no sólo son importantes por sus
endemismos, sino que también poseen notables poblaciones de otras especies que
se encuentran globalmente amenazadas de extinción. El Sistema del Uritorco
forma parte de las declaradas AICAs, y se destaca por su gran diversidad de
aves y presencia de endemismos, lo que señala su prioridad en materia de
conservación.
La fauna ictícola se compone principalmente de pejerrey, carpas,
truchas y percas, todas especies alógenas y sembradas artificialmente con fines
deportivos. En este sentido y según la Secretaría de Ambiente de la provincia
de Córdoba, se declaran como zonas permitidas para la pesca deportiva de
salmónidos y percíctidos (Res. Nº 1169/09) al lago Los Alazanes y río homónimo
desde sus nacientes hasta la confluencia con el Arroyo del Plata, incluyendo el
dique homónimo. Sólo se permite la pesca con devolución obligatoria, es decir
queda prohibido el sacrificio de salmónidos.
Por su parte, el embalse El Cajón es el sitio permitido para
la pesca del pejerrey, existiendo una veda de pesca deportiva de costa, es
decir sólo se autoriza la modalidad de pesca embarcada a una distancia mínima
de 200 m de la línea de costa.
Entre los anfibios y reptiles citados, se destacan al sapito
de colores (Melanophryniscus stelzneri), la rana trepadora criolla (Hypsiboas
cordobae) –endémica de las Sierras de Córdoba y de San Luis- y la yarará grande
(Bothrops alternatus), por ser especies categorizadas como Vulnerables; otras
como la rana criolla (Leptodactylus ocellatus), la rana rayada (Leptodactylus
gracilis) y el lagarto overo (Tupinambis merianae) se mencionan en Marcado
Retroceso Numérico.
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| sapito de colores (Melanophryniscus stelzneri) |
En particular, los anfibios son sumamente sensibles a los
disturbios antrópicos, esto se debe a que presentan características
bioecológicas particulares: poseen un ciclo de vida bifásico; adaptaciones
morfo-fisiológicas especializadas; limitada capacidad de dispersión y alta
fidelidad a un determinado lugar. Asimismo, constituyen un gran componente de
la biomasa de vertebrados y son elementos claves en las cadenas alimenticias,
por consiguiente son importantes para la estabilidad de los ecosistemas.
Aves como la lechucita bataraza o alicuco (Megascops
choliba), el carpintero real (Colaptes melanochloros), el picaflor coludo
(Shappo sparganura) y el rey del bosque (Pheucticus aeroventris) –en categoría
Vulnerable- se pueden avistar en las quebradas boscosas. Es posible escuchar
los estridente silbidos del gallito copetón (Rhinocrypta lanceolata) dentro del
bosque, ya que es muy confiado y se oculta fácilmente. A medida que se
asciende, ya por encima del nivel del bosque serrano, es posible ver a la
catita serrana grande (Psilopsiagon aymara) y algunas rapaces como el águila
mora (Geranoaetus melanoleucus) y el halcón peregrino (Falco peregrinus).
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| Carpintero Real (Colaptes melanochloros) |
Se destaca en la avifauna, la presencia de la monterita
canela (Poospiza ornata) endémica de Argentina y de otras tres subespecies
propias de las Sierras de Córdoba y San Luis: el inambú silbón (Nothoprocta
pentlandii doeringi), la remolinera castaña (Cinclodes atacamensis
schocolatinus) y el espartillero serrano (Asthenes sclateri sclateri).
En líneas generales el área presenta una comunidad boscosa
madura en muchos sitios, tornándose apta para la reproducción de especies que
nidifican en huecos de árboles como pícidos (carpinteros) y psitácidos (loros).
Entre los primeros, ocho especies habitan el área, correspondientes a seis
géneros diferentes, resaltando la presencia del carpintero negro (Dryocopus
schulzi), amenazado a nivel mundial, que nidifica en huecos de horco-quebracho.
En la porción norte de la Sierra Chica, el cóndor andino (Vultur gryphus) es
una especie frecuente aunque no existen datos fehacientes de su nidificación en
el área. Además existen al menos tres registros del águila coronada
(Harpyhaliaetus coronatus) declarada en Peligro de extinción a nivel mundial
por la UICN.
Entre los mamíferos se pueden nombrar a: el pecarí de collar
(Tayassu tajacu) y la corzuela parda (Mazama gouazoubira), habitantes típicos
de ambientes boscosos, y el zorro colorado (Pseudalopex culpaeus), entre otras.
El puma (Puma concolor), el mayor predador terrestre de la zona, se lo puede
encontrar tanto en las zonas altas de pastizales como en los bosques.
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| Zorro colorado (Pseudalopex culpaeus) |
Algunas especies de roedores silvestres, si bien tienen poco
contacto con el hombre, pueden servir de reservorio de agentes infecciosos por
un largo tiempo. Los roedores comensales por sus hábitos de vida toman contacto
con las especies silvestres produciéndose la infección o contagio de forma
directa (por contacto con orina, excreciones, heces, alimentos infectados) ó
indirecta (picaduras o mordeduras de insectos, garrapatas, pulgas, piojos,
mosquitos y otros). Cuando estos vuelven al hábitat que comparte con el hombre
y los animales domésticos, se producen los brotes de enfermedades. Las
alteraciones del hábitat, producto de la actividad antrópica, podrían favorecer
la presencia de estos roedores y otros artrópodos de importancia sanitaria por
estar asociados a zoonosis (enfermedades transmitidas por los animales). Entre
los roedores silvestres, la laucha común (C. musculinus).
Cabe aclarar que la especie perdería predominio en hábitats menos
disturbados, remarcando la importancia de la conservación del Bosque Nativo.
Es importante destacar que en el inventario se citan
endemismos de la fauna -importantes indicadores de la condición del hábitat- y
especies en estado poblacional comprometido. La mayoría de estos animales están
asociados con hábitats de Bosque y Pastizal, los que a su vez, sufren continua
degradación debido a desmonte, incendios provocados, invasión de exóticas y
otros impactos humanos.
En síntesis la localidad y su área de influencia, conserva
aún una diversidad faunística representativa del Bosque Serrano. Aunque tanto
el hábitat y como su biodiversidad asociada, se hallan en situación de
emergencia, remarcando la importancia de realizar una gestión ambiental
adecuada que asegure la integridad estructural y funcional del ecosistema de la
Sierra Chica.
BIBLIOGRAFIA
Fundamentación ambiental, social y legal de la cota máxima
de construcción compatible con la conservación de la biodiversidad y la
protección del recurso hídrico, en el Municipio de Capilla del Monte, Dpto.
Punilla, Córdoba
Autores: Biól. José M. Toledo; Biól. Mariana Basso &
Biól. Leonardo Aimar. 2012 del CENTRO DE ECOLOGIA Y RECURSOS NATURALES RENOVABLES DR.
RICARDO LUTI FACULTAD DE CIENCIAS EXACTAS FISICAS Y NATURALES
IMAGENES:
http://www.fotonat.org/foto.php?image_id=101826&o=cat&cat=8&sessionid=fed9130d0fb8db5b0126433854e87655
https://cerrito.gob.ar/reservalovera/?p=1746
https://patagonia-ffg.blogspot.com/2016/08/zorro-colorado-lycalopex-culpaeus.html
https://concepto.de/animales-de-la-sierra/